La IA y los errores que no corregimos
Tengo un debate dentro de la cabeza sobre hasta qué punto aceptamos los errores de la IA.
En este vídeo cuento mi reflexión, y mi opinión personal.
Transcripción del vídeo:
(Transcripción automática literal, recomiendo ver el vídeo con subtítulos)
Tengo un pequeño debate dentro de mi cabeza y lo quiero compartir con vosotros, y es hasta qué punto nos parece bien aceptar un error de algo cometido por la IA o cometido por alguien usando la IA, mejor dicho. Por ejemplo, pues el otro día me encontré en una página de Amazon este puzzle: es un puzzle terrorífico pero está tan mal hecho que hasta me hace gracia; de hecho me lo he comprado por eso, porque al verlo dije: “wow, es realmente terrible” y es para mí ya un elemento bastante fetiche.
Pero vamos un poquito más allá. Ayer yo estaba viendo una serie internacional subtitulada en inglés. Y los subtítulos, muy bien, muy finos al 99 por ciento. Había un 1% de esos subtítulos donde aparecían errores, malas interpretaciones de palabras, de nombres, de signos de puntuación... no afectaban al entendimiento de la película. Hablaban sueco y se veía, bueno, pues en un inglés casi perfecto. Pero yo pensaba: una plataforma de series y películas de autor, una serie de autor muy boutique, ¿hasta qué punto me molesta que haya fallo en el subtitulado? Hace 10 años hubiera molestado muchísimo, porque sabemos que por detrás hay un ser humano haciéndolo.
Ahora, lo ha hecho una máquina, se ha hecho con un clic, pero: “¿no se ha puesto ni siquiera un ser humano a validar ese error?”. ¿Compensa hacerlo? ¿Realmente es tan importante? A mí me ha molestado, pero quizás porque soy yo. Pero si, por ejemplo, cuando antiguamente te pasaban una peli con subtítulos tomados de Internet de una forma un poquito aleatoria (por decirlo de alguna forma), en ese caso no nos molestaba que ese subtitulado estuviera realmente mal, porque eran realmente malos: eran gratis.
O como cuando vídeos que subimos a TikTok o Instagram, subtitulados automáticamente por la aplicación, pues tienen errores gramaticales. Yo, por ejemplo, intento no saltarme ni las mayúsculas (pero a veces es verdad que se me escapa). ¿Pero una serie, una película? O si yo por ejemplo me voy a un medio de noticias digital y veo que hay errores ortográficos en las noticias... a mí me molesta. ¿Me debe molestar?
Es decir, ¿compensa todo el gasto energético que supone tener que validar y revisar elementos que no son de salud o de, bueno, materias que son importantes? Obviamente, este debate no entra en todo lo que tiene que ver con temas legales, temas de salud, protección de nuestros valores, principios... obviamente, ahí no hay discusión. Pero en lo que es ocio, lo que es entretenimiento, ¿hasta qué punto podemos dar por bueno que haya un porcentaje de error?
Si el error es terrible, me divierte, pero si el error es un poquito, pero lo suficiente como para que yo me dé cuenta, a mí me molesta. Pero quizás estemos cambiando la forma de entender todo esto. Ya estoy empezando a ver anuncios en televisión, no quiero decir la marca, pero hay una que acaba de lanzar en prime time un anuncio terrible, hecho con aplicaciones de vídeo IA... pero muy mal hecho. Pero no de una forma divertida o simpática: pretende ser serio, pretende sustituir a la producción audiovisual profesional, y lo que es es una auténtica chapuza, cutre, y es una marca bastante reconocida o, bueno, por lo menos aquí en España.
Nada, esta es mi reflexión. Lo tenía que soltar porque se me queda dentro de la cabeza, pero bueno, hay que balancear. Yo soy el primero que me tengo que decir: “oye, pues a lo mejor no es tan importante gastar energía en revisar, y tiempo, y recursos en revisar ese pequeño porcentaje de error”. En general, el cliente está satisfecho. Bueno, no lo sé.
